CLASE DE FIN DE AÑO 2015

IMG-20151231-WA0002Ayer día 30 de diciembre 2015 se celebro una clase conjunta en el DOJO TSUGAKU,  que fue dirigida  por el Esteban Sensei   y acompañada por  Paco Sensei, Toni Sensei,  Juan Sensei, Jose Sensei, Felix Sensei y Jaime Sensei.  Aikido Palma os desea a todos un feliz 2016 y es especial a Esteban Sensei por su treinta aniversario en la practica de aikido.

AIKIDO, UNA PRACTICA POSITIVA

 

Hoy en día, cuando alguien se inicia en la practica de un arte marcial, la mayoría de veces lo hace buscando un aprendizaje rápido y efectivo, e indirectamente, algo que le de prestigio y cierto aire de peligrosidad para impresionar a las personas de su alrededor. Sin más esfuerzo que el de ir a hacer una gimnasia moderada sin excesivo sacrificio durante un breve periodo de tiempo, y a cambio de una cuota mensual asequible que les permite ser socios de algún prestigioso gimnasio que le permitirá conocer a los héroes locales, y crear una ilusión alrededor suya de que él tiene un vínculo cercano a estos, y que sus habilidades se transmiten mágicamente de algún modo de sus héroes a ellos. Igual que aquel que se pone una camiseta de su jugador favorito de fútbol y se crece mientras esta bebiendo en el bar mirando un partido de fútbol. Obviamente, a este tipo de practicante el Aikido le parecerá lo más insulso, blando, e ineficaz de este planeta. Totalmente indigno para alguien con su “estatus social y reputación”. Pero seamos sinceros, ¿acaso importa?

El Aikido es un arte marcial moderno, tradicional y no-competitivo, es un arte depurado que goza de buena estética, sobriedad, dinamismo, sencillez, elegancia y serenidad, en cuya practica se busca, no sólo el aprendizaje de un sistema de defensa personal, sino el desarrollo físico y personal positivo del individuo y del colectivo de practicantes, a través de la canalización positiva de la energía física y mental. Ademas de ser una practica enfocada en la defensa y protección de nuestra integridad física y, al contrario de la gran mayoría de artes marciales, de la integridad física de nuestro oponente.

La practica de un arte marcial enfocado hacia una solución violenta(puñetazo, patada, luxación , etc…), probablemente acabe generando una actitud violenta por nuestra parte y atrayendo problemas hacia nosotros y nuestro entorno. Mientras que una mentalidad de protección, genera una actitud más asertiva, abriendo nuestra mente a otras maneras de pensar e ideas, y la posibilidad de compartir emociones y experiencias vitales positivas y enriquecedoras, y donde cada problema representa una oportunidad para mejorar. En una arte marcial tradicional donde el respeto es la base que nos conecta a todos por igual, este es una exigencia para mantener un clima agradable y positivo.

Una practica como la del Aikido nos permite entender con el tiempo que el verdadero enemigo es la adopción de prácticas y hábitos negativos como el sedentarismo, la adquisición de vicios y la mala utilización de las relaciones interpersonales, las cuales suelen generar una sociedad más violenta, alimentando una y otra vez los mismos problemas en un círculo vicioso que es muy difícil de revertir, y que nosotros mismo alimentamos con nuestro ego.

Al ser una practica cooperativa y no-competitiva, esta genera que un grupo se sienta unido y relajado, dada la ausencia de competitividad. Hay que entender que la técnica no es el único objeto de estudio, sino también el desarrollo y crecimiento espiritual del practicante, convirtiéndose en un estilo de vida, una disciplina, un proceso educativo para nuestro cuerpo, mente y espíritu. La practica del Aikido no requiere de habilidades especiales. La clave para progresar en Aikido y en la vida es simplemente perseverar y tener una actitud positiva

El Aikido es el camino para aprender a escuchar el corazón.”.- Sakanashi Masafumi Shihan