LA EVOLUCIÓN DE LA PRACTICA.

Probablemente una de las máximas de cualquier arte marcial, e indudablemente una de las más famosas y populares. Además de su obvia aplicación en la vida cotidiana de cada persona, dado que, por naturaleza, nuestro cuerpo esta diseñado para realizar un uso optimo de todo aquello que ingerimos para obtener el máximo de energía posible y de la manera más rentable para nuestro organismo. Por otro lado, a través de la experiencia, los medios, el conocimiento y la tecnología, todos buscamos de manera instintiva, con mayor o menor éxito, el hacer un uso eficaz de nuestra energía, ya que ello se transmite en una mayor cantidad de tiempo útil para nosotros y nuestros intereses personales(ocio, familia, aficiones, estudios, etc…).

En cuanto a la practica de un arte marcial, y en el caso que nos incube, de la practica del Aikido, no es tan importante el estilo de Aikido que se practica, sino la evolución del mismo en la practica diaria por parte de los aikidokas, principalmente de aquellos que llevan una cantidad de años relevante y ya han incorporado el Aikido a su forma de vida, ya sea como una actividad física, una filosofía de vida o un sistema de defensa personal. Esto se debe transmitir, principalmente, en la manera de trabajar, tanto de uke, como de tori. Esta evolución nos permitirá profundizar e interiorizar la técnica de manera más natural, y además, diferenciar el tipo y la calidad de practica entre un practicante novel y uno veterano. Ya que es inverosímil, que un practicante que lleve 3 años,por ejemplo, dentro de aikido, o cualquier otro arte marcial, realice igual que uno que lleve 15 años o más. De ser así, esto es un claro indicativo de que el practicante veterano ha hecho un estudio centrado en la forma, ya sea por convicción personal, por ignorancia o mera desidia, y su evolución se ha visto estancada en un ámbito en el cual el practicante veterano se siente cómodo, seguro y fuerte. Es un pez grande en una pecera pequeña.

En la mayoría de artes marciales el estudio diario de la técnica sigue un proceso similar: se estudia un gesto grande, para después hacer un gesto pequeño; se endurece, para después suavizar; se trabaja en estático, para poder hacer en dinámico; se aprende a destruir, para después aprender a proteger; primero se aprende a competir, para después aprender a cooperar; se estudia primero la reacción a una acción, para después ser capaces de realizar una acción y provocar una reacción; se entrena un gesto estudiado, para, posteriormente, poder hacer un gesto natural.

Si se tiene en cuenta lo anteriormente mencionado, y se hace una pequeña reflexión personal, probablemente nos demos cuenta de que la mayoría de nosotros, independientemente de nuestro tiempo de practica y grado dentro del aikido o cualquier otro arte marcial, deporte o afición, pecamos en cierta medida de realizar una practica rutinaria y enraizada en unos fundamentos cuya función dejaron de ser útiles tiempo atrás, pero por propia comodidad nos hemos acomodado a la rutina, y no hemos sido capaces de evolucionar, ni de ver más allá de esa serie de fundamentos que se crearon para iniciarnos en la practica y enseñarnos la técnica, pero que llegado el momento, el practicante veterano debe liberarse de ellos para entrar en una nueva fase de estudio y evolución. De lo contrario, lo normal es acabar abandonando la practica o afición por desencanto, aburrimiento, rutina, lesión, y un largo etcétera de actitudes y sentimientos negativos, fruto de un estancamiento de la practica y de nuestras exigencias personales.

Así que, independientemente del arte marcial que practiques, ten en cuenta los siguientes pasos en la evolución de tu practica personal:

1º De gesto grande, a gesto pequeño

2º De gesto duro, a gesto suave

3º De trabajo estático, a trabajo dinámico

4º De destruir, a proteger

5º De competir, a cooperar

7º De acción -reacción, a reacción -acción

8º De gesto estudiado, a gesto natural