UKE ¿COMPAÑERO O RIVAL?

Una de las principales características de la practica de Aikido respecto a otras artes marciales que enfatizan el desarrollo en solitario tanto de la forma como de las cualidades físicas a través de la practica de kata, suburi y similares, es el hecho que casi la totalidad de la practica consiste en el trabajo conjunto con un compañero. Ello condiciona cierta dependencia en la voluntariedad del compañero(uke) de poner su integridad física a nuestra disposición para facilitar nuestra progresión. Además, hay que tener en cuenta, que dentro de la practica de Aikido, no solo es tori el que progresa en el estudio, sino que uke también debe estudiar y progresar desde su función como atacante para un resultado optimo de la practica.

Por el contrario, este tipo de practica lleva a menudo a malas interpretaciones y malentendidos por ambas partes, en las que nuestro ego y conocimiento de la practica juegan un papel decisivo, ya que son las que van a determinar el desarrollo de una practica optima y positiva, y una buena relación con nuestros compañeros. Un mal gesto, una actitud inapropiada, un exceso de arrogancia, una postura corporal errónea, un posicionamiento incorrecto son tan solo algunos de los detalles que pueden perjudicar negativamente nuestra practica.

Un error muy frecuente en la practica de Aikido, es el exceso de complicidad por parte de uke hacia tori, principalmente cuando se trata de un senpai o del sensei, junto el exceso de arrogancia al trabajar con alguien de menor grado o experiencia. En el primer caso, uke suele adoptar una actitud sumisa, sin oponer ninguna resistencia en absoluto. Mientras que en el segundo, ni trabaja ni deja trabajar, corrigiendo supuestos errores a uke, que en algunos casos se propician por el conocimiento previo del trabajo a realizar, que posibilita la anticipación de uke a las reacciones de tori.

Independientemente del estilo de Aikido que se practique, la función de uke es realizar el ataque o agarre que se ha mandado de la manera más eficiente y real posible dentro de la artificialidad de la propia practica, ya que se trabaja sobre un patrón de movimientos muy definidos con el fin de desarrollar la técnica de manera optima. Por lo tanto, en un patrón de practica donde uke realiza una acción, y tori una reacción, es tori quien debe calcular y adaptarse a uke, y no viceversa, independientemente, de si se esta trabajando una linea dura o suave de Aikido. La actitud de uke debe ser siempre la misma.

Por otro lado, cuando se trabaja a un nivel más elevado, y hay un encadenamiento de técnicas, esto requiere una actitud más adaptable por parte de uke, ya que se entra en una dinámica de trabajo compleja con varias acciones y reacciones encadenadas, que obligan a realizar un trabajo más dinámico y menos estático, y se requiere de cierta flexibilidad y fluidez, tanto mental, como física. Por ello es vital estudiar ambos aspectos de la practica (ataque y defensa) y promover el estudio simultaneo de tori y uke. Cuanto mayor sea el conocimiento, nivel y sinceridad del ataque de uke, mayor sera la progresión de tori, pero no a la inversa.