EL CAMINO DE AIKI A DONDE ME DIRIJO

               EL CAMINO DE AIKI A DONDE ME DIRIJO

    Todos los fenómenos que apararecen en el mundo acabado pueden dividirse en dos géneros: positivos y negativos ( yang y yin).

                  Todo lo que es claro es Yang (positivo)

                  Todo que es vago es Yin (negativo).

                  Fuerte es Yan.

                  Débil es el Yin.

                  Forma es el Yang

                 Vació es el Yin.

   Del momento que el Aikido se demuestra a partir de los movimientos del cuerpo físico nos interesan dos campos diferentes:

                    Uno  que corresponde a las técnicas producidas a través del movimiento, por lo tanto que pertenece al Yang, es decir el Shojo-Do.

                    Otro que corresponde a todo lo que es producido por lo que es Yang , es decir el vacío (Yin) o mundo espiritual que pertenece al camino que se llama Daijo-Do  (Daijo. Budo).

                     Es difícil pretender que el Aikido no es ni movimientos ni técnicas, pero su fundador, el Maestro Morihei Ueshiba, decía sin cesar

  “ El Aikido no es lo que se traduce a través de movimientos, sino que

se sitúa mucho antes del nacimiento de la forma. Porque el Aikido pertenece al mundo psíquico, al mundo del vacío…”.

                       Es en esto en lo que se debe concentrar la atención de todos los practicantes.

                        Comparado con veinte años antes, el número de practicantes de Aikido ha aumentado de forma considerable, extendiéndose al mundo entero. “… es maravilloso…”

                       Pero por desgracia, el Aikido del Daijo enseñado por el Gran Maestro es el que más se descuida y se convierte sólo en técnicas y movimiento.

                       Personalmente deseo de manera absoluta, seguir el camino del Gran Maestro y practicar el Aikido  “ sin forma” es decir el Aikido espiritual.

 

                                                                         

                       Shojo-Do es el camino que sólo permite encontrar el tiempo de la existencia, es decir del nacimiento de una forma hasta su desaparición.

                       En cambio el Daijo-Do es lo contrario. Es el camino de la práctica del mecanismo del universo  que produce el mundo acabado.

                        Durante tres mil años, los humanos han hecho y sacrificado mucho para llegar a comprender que todas las materias están ligadas al mundo infinito. Es la civilización científica (Yang).

                        Hace diez mil años, nuestros antepasados descubrieron que todas las materias nacieron del mundo infinito, de una sola vida y que vuelven a su fuente única.

                         Hace cuatro mil años, era el tiempo de la civilización espiritual, la época del Edén, el paraíso terrenal  (Yin).

                       Hay que saber que la diferencia entre Yin y Yang existe, porque existe el cuerpo humano pero que, en realidad, solamente son UNO.

                        No hay que entenderlo de manera intelectual, sino a traves de la experiencia y de “ algo mas fuerte todavía”.

                         Buscar lo que es el humano, el camino para encontrar el fondo de si mismo y que permite establecer la humanidad, eso es el Aikido del Daijo, el camino al cual me dirijo.

                         Interiormente las búsquedas no son intelectuales, porque se trata de un camino severo que impone aprender el Shuchi (Manna) de los humanos a través de las experiencias.

                                                                       Mutsuharu Nakazono.

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